San Carlos Houben

San Carlos de San Andrés nació en Munstergeleen, Holanda, el 11 de diciembre de 1821. Devoto y reservado por naturaleza, desde niño manifestó el deseo de ser sacerdote. Sintiéndose atraído por la espiritualidad Pasionista, entró en el Noviciado de Ere, Bélgica, el 5 de noviembre de 1845, y profesó los votos religiosos el 10 de diciembre de 1846. Tras recibir la ordenación sacerdotal el 21 de diciembre de 1850, lo enviaron a Inglaterra donde los Pasionistas habían fundado tres conventos. Allí ejerció el oficio de vicemaestro de novicios, hasta que lo trasladaron al nuevo convento de Mount Argus, cerca de Dublin, en Irlanda, donde vivió el resto de su vida.

Fue sacerdote de singular piedad; se distinguió particularmente en el ejercicio de la obediencia, en la práctica de la pobreza, de la humildad y de la sencillez, y aún más, en la devoción a la Pasión del Señor. Llevaba siempre en la mano un pequeño crucifijo, para no apartarse de la contemplación de la Pasión, y celebraba con mucho fervor la Santa Misa, que a menudo prolongaba más de lo común. Se dedicó particularmente a la dirección espiritual y al ministerio de la confesión. La fama de sus virtudes atrajo al convento un gran número de fieles que pedían su bendición. En una ocasión, mientras visitaba una Parroquia, transportaron a los enfermos fuera de sus casas y los alinearon a lo largo de la calle para que los bendijera. 

Hacia 1880, su salud comenzó a empeorar, consecuencia de la vida austera y la penitencia que hacía, pero nunca se le escuchó lamentarse. Después de grandes sufrimientos, vividos en silencio y ofrecidos a Cristo Crucificado, murió al amanecer del 5 de enero de 1893. Fue canonizado el 3 de junio de 2007, por Benedicto XVI.

 San Gabriel de la Dolorosa

Nació en Asís, el 1 de marzo de 1838, en una familia acomodada; fue el undécimo de trece hermanos. Debido al trabajo de su padre, como funcionario de los estados pontificios, toda su familia tuvo que trasladarse a la ciudad de Spoleto. Cuando apenas tenía cuatro años, murió su madre y su educación quedó en manos de su padre, Santos Possenti.

Siendo adolescente tenía un óptimo rendimiento escolar; amaba la diversión, frecuentaba salones de baile y disfrutaba las funciones de teatro. La muerte de su hermana María Luisa, ocurrida en 1855, le marcó profundamente y, considerando la inconsistencia de las alegrías humanas, se planteó la posibilidad de la vida religiosa. El 22 de agosto de 1856, durante una procesión, escuchó con claridad que la imagen de María Santísima le dirigía unas palabras: "Francisco, esta vida no es para ti". Quince días después, contando con 18 años de edad, se dirige a Morrovalle para entrar con los Pasionistas. 

Siendo novicio, comparte con sus familiares la dicha de la vida a la que Dios lo ha llamado: "La alegría que siento dentro de esta casa es incalificable en comparación a la diversión que tenía afuera. No cambiaría ni un cuarto de hora transcurrido aquí por todos los espectáculos de Spoleto". El 22 de septiembre de 1857, profesó los votos religiosos; un año más tarde, se trasladó a Pieve Torina para perfeccionar sus estudios eclesiásticos; en este sitio, multiplica su práctica ascética, aumenta su devoción a la Madre de Dios y se dedica a los pobres. En 1858, fue enviado al convento de la Inmaculada Concepción, en Isola del Gran Sasso, para preparase a la Ordenación. En este momento, su salud se vio afectada por la tuberculosis, muriendo el 27 de febrero de 1862, a los 24 años de edad, apretando hacia su corazón la imagen de Cristo Crucificado.

 Santa Gema Galgani

Gema Galgani nació en 1878, cerca de Lucca, en la Toscana. se vio fue afectada por el sufrimiento desde temprana edad: tan sólo tenía siete años cuando murió su madre; tiempo después, murieron su hermano Gino y su padre. Ante estos acontecimientos, Gema fue recibida por una tía. Su existencia estuvo marcada por la enfermedad: osteítis en las vértebras lumbares y otitis mastoidea. A causa de una parálisis, estuvo en cama durante varios meses; durante este tiempo, leyó la biografía de San Gabriel de la Dolorosa, cuya vida le impresionó bastante. 

La joven Gema sentía profundamente el deseo de consagrarse al Señor pero por diversas razones no tuvo la oportunidad de entrar con las monjas pasionistas. Sin embargo, esto no le impidió sumergirse en la contemplación de Cristo Crucificado. El 8 de junio de 1899, víspera de la Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, recibió los estigmas, que se repetían periódicamente desde el jueves por la noche hasta las tres de la tarde del viernes. 

Durante sus últimos años de vida, tuvo continuas conversaciones con Jesús, la Virgen María, el ángel de la guarda y San Gabriel de la Dolorosa. Estas conversaciones están presentes en el epistolario, en el diario y en la autobiografía. 

Murió el sábado santo, 11 de abril de 1903, en Lucca. Fue canonizada por Pío XII, en 1940.

 Beato Lorenzo Salvi

Nació en Roma, el 30 de octubre de 1782. A los 19 años entró en la Congregación de la Pasión, profesando los votos el 20 de noviembre de 1802. Fue ordenado sacerdote el 29 de diciembre de 1805. Por la supresión de las Órdenes religiosas decretada por Napoleón, tuvo que vivir fuera del convento, pero nunca abandonó el hábito religioso ni los deberes del ministerio sacerdotal. Como superior estuvo siempre atento a las necesidades de sus hermanos. Dedico gran parte de su tiempo a las misiones populares, a la predicación de ejercicios espirituales y a la dirección de las almas. Su palabra estaba siempre acompañada con el testimonio de una vida santa y abundantes hechos prodigiosos.

Característica de su espiritualidad fue la contemplación del niño Jesús que, en 1812, lo había curado de una grave enfermedad. Desde entonces, el misterio de Belén, "el más dulce y el más tierno de los misterios", marcó su ministerio sacerdotal y se convirtió en el centro de su vida, haciendo el voto de promover su devoción. Muchos lo reconocieron como el apóstol ferviente y el escritor incansable de la infancia de Jesús; incluso, elaboró con sus manos esculturas del Niño Jesús. Por todo esto, fue conocido como "el gran apóstol del Niño Jesús". 

Murió en Capranica, Viterbo, el 12 de junio de 1856. Fue beatificado el 1 de octubre de 1989, por San Juan Pablo II. 

 Santa María Goretti

De padres campesinos, nació el 16 de octubre de 1890, en Corinaldo, Provincia de Ancona. María era afable, generosa y limpia de corazón; dedicada a las tareas domésticas, colaboraba con su madre en el cuidado de sus hermanos. A los diez años de edad sufrió la muerte de su padre, víctima de la malaria. Las precarias condiciones económicas orillaron a la familia Goretti a asociarse en el trabajo con la familia Serenelli, que vivía en el mismo campo. Mientras los Serenelli, padre e hijo, se dedicaban al cultivo, Assunta, la madre de Goretti, cuidaba a los niños, y la niña preparaba las comidas de los campesinos y remendaba los vestidos. 

Su tranquilidad se vio turbada cuando, siendo adolescente, el joven Alessandro Serenelli, a quien consideraba su hermano, comenzó a molestarla con morbosas intenciones, amenazándola de muerte si lo denunciaba ante su familia. El silencio fue una cruz pesada que María soportó para no empeorar las relaciones entre ambas familias que, por otras circunstancias, se habían vuelto tensas.

El 5 de julio de 1902, mientras las familias Serenelli y Goretti estaban trabajando en los campos y María estaba sola en casa, Alessandro intentó abusar de ella. Ante la resistencia de la niña, el joven, ciego de rabia, la apuñaló repetidamente con un punzón, hiriéndola mortalmente. Al día siguiente, antes de morir, María lo perdonó confiándolo a la intercesión de la Virgen para que él también alcanzara el Paraíso. Fue canonizada por Pío XII, el 24 de junio de 1950.

 Beato Nicéforo Díez y compañeros mártires de Daimiel

Los veintiséis mártires de Daimiel sellaron heroicamente con el sacrificio de sus vidas su consagración a Dios en la familia Pasionista. Arrojados con violencia del Retiro de Daimiel la noche del 21 al 22 de julio de 1936, murieron en fechas y lugares diferentes; los primeros durante la noche del 23 de julio ese año, encabezados por el Beato Nicéforo Díez, quien fuera el Superior Provincial.

Muchos de ellos era jóvenes de apenas 18, 20, 21 ó 30 años, los cuales, se preparaban para ejercer el apostolado en México, Cuba o Venezuela. Siete de ellos eran sacerdotes, quince estudiaban filosofía y cuatro eran hermanos coadjutores que colaboraban en el servicio de la comunidad.

La noche en que fueron expulsados del convento, el P. Provincial les impartió la absolución, les distribuyó la Comunión y les alentó a la fidelidad: "Hermanos míos, esta es la hora de nuestro Getsemaní. La naturaleza débil desfallece y se acobarda. Pero Jesucristo está con nosotros. Voy a daros al que es la fortaleza de los débiles. Si a Jesús le confortó un ángel, a nosotros nos conforta y nos sostiene Él mismo. Dentro de poco, estaremos con Él. ¡Ciudadanos del Calvario, ánimo y a morir por Cristo! A mí me toca animarlos y ustedes me estimulan con su ejemplo". 

Fueron beatificados por San Juan Pablo II, el 1 de octubre de 1898

 Beato Domingo Barberi

Nació en 1792, cerca de Viterbo, en un ambiente agrícola. Cuando tenía 22 años, por frecuentes llamadas interiores, comprendió que Dios le invitaba al apostolado. Dejando entonces el cultivo de los campos, ingresó en la Congregación Pasionista, donde reveló extraordinarias cualidades de mente y corazón. 

Ordenado sacerdote, en 1818, se entregó a la enseñanza, al ministerio de la palabra, a la dirección de las almas y a la composición de numerosos escritos sobre filosofía y teología. 

Imbuido del espíritu de San Pablo de la Cruz, se preocupó particularmente por el retorno de Inglaterra a la unidad de la Iglesia. Por ello, ante la decisión del Capítulo General de 1839, de fundar una casa en Inglaterra, Domingo tomó la decisión de colaborar en este empeño. Fue así que en 1840 se trasladó a Bélgica, en compañía de cuatro religiosos, donde fundaron el convento de Ere, esperando trasladarse a Inglaterra. Fue en 1842 cuando finalmente abrieron una casa en este país con muchas dificultades. Por su apostolado y el testimonio de su vida, tuvo el consuelo de recibir en la Iglesia católica a no pocos anglicanos, entre los cuales, se cuenta el Cardenal Juan Enrique Newman.

Su intensa actividad fue minando su salud. Murió el 27 de agosto de 1849, de un ataque al corazón. Sus restos descansan en Sutton, Sain Helens, meta de peregrinaciones del pueblo inglés.

Fue beatificado en 1963 por San Pablo VI, durante la celebración del Concilio Vaticano II, presentándolo  como modelo del ecumenismo católico. 

San Vicente María Strambi

Nació en Civitavecchia el 1 de enero de 1745, en el seno de una familia de farmacéuticos y de sólidas convicciones cristianas. Se formó en el seminario de Montefiascone. Desde sus años de formación, dio muestra de piedad e inteligencia. Habiendo recibido el sacramento del Orden, a los 23 años de edad, fue Rector del Seminario de Bagnoregio. Durante una misión, conoció a San Pablo de la Cruz, quedando seducido por su virtud y ardor apostólico. Entró con los Pasionistas, profesando los votos en 1769. Años más tarde, después de haber encendido muchos corazones con su predicación, partió a Roma para ocuparse de la formación de los futuros pasionistas. En 1775, Clemente XVI, conociendo sus virtudes y dotes apostólicos, le encomendó predicar en Santa María, en Trastevere, convirtiéndose él mismo en uno de sus oyentes. Desde entonces, asiduamente y a petición del Papa, predicó los retiros a la Curia Romana. Sus dotes diplomáticas hicieron de él un valioso instrumento para la conciliación: hombre humilde, sencillo, de intensa oración y penitencia, fue incluido en el cónclave donde resulto electo Pío VII.

Sintiendo cercana su muerte, Pablo de la Cruz le encomendó el cuidado de la Congregación. Devotamente escribió de rodillas la biografía del Fundador. En 1801, Pío VII lo nombró Obispo de Macerata y Tolentino. Vivió exiliado por Napoleón debido a su fidelidad al Romano Pontífice. Los pobres y demás necesitados fueron su predilección. León XII, que lo confirmó en su oficio, afirmó: "Es suficiente su sombra para gobernar la Diócesis". Cuando el Papa cayó enfermo de muerte, Vicente rezo ofreciendo su vida por la del Papa; éste sanó y Vicente murió repentinamente el 1 de enero de 1824.

 Beato Isidoro de Loor

Isidoro de Loor, apellidado en la religión "de San José", nació el 18 de abril de 1881, en Vranese, Flandes Oriental, diócesis de Gent. Hijo de agricultores, amó apasionadamente el trabajo del campo y a él se dedicó hasta que, llamado por Dios a los 26 años de edad, ingresó en el noviciado pasionista de Ere como hermano coadjutor. Hecha la profesión religiosa el 13 de septiembre de 1908 desempeñó en varias comunidades los humildes servicios de su condición de hermano, viviendo una intensísima vida de oración y penitencia según el espíritu pasionista.

En 1911 le fue extirpado el ojo derecho afectado de grave tumor. Por su caridad y sencillez, por su laboriosidad y silencio se atrajo la admirada atención de sus hermanos de hábito y de los fieles que le conocieron. Víctima de pleuritis y cáncer, después de un mes de atroces sufrimientos, falleció el 6 de octubre de 1916 a los 35 años de edad y 8 de vida religiosa, llamado por todos el "hermano bueno" y también "el hermano de la voluntad de Dios". San Juan Pablo II lo beatificó el 30 de septiembre de 1984.

San Inocencio Canoura

Inocencio de la Inmaculada (Manuel Canoura) nació en Santa Cecilia del Valle del Oro, diócesis de Mondoñedo, España, el 10 de marzo de 1887. Inició la formación Pasionista cuando tenía 14 años de edad, profesando los votos el 27 de julio de 1905. Fue ordenado sacerdote el 20 de septiembre de 1913. Desde entonces, comenzó para él una vida de intenso apostolado sacerdotal, en el que cabe mencionar su dedicación a la enseñanza de filosofía, teología y literatura en las diversas comunidades de su Provincia religiosa. Su último destino fue en Mieres, en septiembre de 1934.

El 5 de octubre de ese año, durante la Revolución de Asturias, mientras celebraba la Misa en el Colegio de los Hermanos de las Escuelas Cristianas de Turón fue apresado con la comunidad de ocho Hermanos Lasallistas. Los nueve religiosos fueron llevados a la "casa del pueblo" para esperar la decisión del Comité revolucionario. Presionados por algunos radicales, los miembros del Comité decidieron secretamente su condena a muerte: fueron fusilados en el cementerio del pueblo, poco después de la una de la mañana del 9 de octubre de 1934. 

La canonización de San Inocencio Canoura, fue presidida por San Juan Pablo II, el 21 de noviembre de 1999.

 Beato Pío Campidelli

Fue el tercero de cinco hijos. Nació en la Romaña, en Trebbio, el 29 de abril de 1869, en una familia de campesinos. Vivió una infancia como cualquier niño, acompañado de sus padres de quienes recibió la fe cristiana. Cuando tenía 10 años, escuchó a los Pasionistas que predicaban una misión en el Santuario de la Madonna di Casale en San Arcangelo, sintiéndose atraído por su estilo de vida. El 2 de mayo de 1882, entró al convento de San Eutizio di Soriano para vivir el Noviciado, vistiendo, quince días después, el hábito religioso. Después de profesar los votos religiosos, fue enviado al convento de Casale para continuar su formación. Era un estudiante modelo, apreciado por su modestia, obediencia, compostura y devoción a la Madre de Dios. 

En 1888, aparecieron los primeros síntomas de la tuberculosis, padecimiento que lo llevará a la muerte. Pío acepta morir con obediencia dócil a la voluntad de Dios, "ofreciendo su vida por la Iglesia, por el Papa, por la Congregación, por los pecadores, por su amada Romaña". Antes de morir, fue visitado por su madre, a quien recibió con estas palabras: "¡Vamos, mamá! Nos volveremos a encontrar en el Paraíso". Murió en éxtasis el 2 de noviembre de 1889, a la edad de 21 años. Fue beatificado por San Juan Pablo II, el 17 de noviembre de 1985, declarándolo "modelo para la juventud".

Beato Eugenio Bossilkov

Nació el 16 de noviembre de 1900, en Belén, Bulgaria. Entró en el Seminario Pasionista a los trece años de edad. Emitió la profesión el 29 de abril de 1920. Fue ordenado sacerdote el 25 de julio de 1926. Estudió en el Pontificio Instituto Oriental en Roma. De vuelta en su patria, en 1932, fue nombrado Párroco de la Catedral de Russe, donde su ministerio tuvo óptimos resultados: amplio desarrollo de la pastoral, sólida relación con el mundo de la cultura y los ortodoxos, múltiples actividades en favor de los niños y los jóvenes; crecimiento de las obras de caridad. Dos años más tarde, fue transferido a la Parroquia de Bardarski, donde nuevamente desarrolló un impresionante apostolado, incluido el rescate de los judíos durante la dominación alemana. Con la ocupación rusa, se instauró un clima de terror por todo el país. El 7 de octubre de 1947, fue consagrado obispo de Russe. El 17 de septiembre de 1948, durante una audiencia en el Vaticano, Pío XII le indicó que en Bulgaria le esperaba la corona del martirio. No obstante las presiones para que permaneciera en Italia, volvió a su patria donde la persecución contra la Iglesia iba en aumento. Dado que el régimen comunista pretendía crear una iglesia nacional, le ofrecieron el oficio de líder, mismo que rotundamente rechazó, declarando su fidelidad a Cristo, al Romano Pontífice y a la Iglesia. El 16 de julio de 1952, fue arrestado y conducido a la cárcel de Sofía, acusado de ser un espía del Vaticano. Durante el proceso, fue sometido a numerosas torturas. El 3 de octubre, por orden de Stalin fue condenado a muerte. Fue fusilado durante la noche del 11 de noviembre de 1952.

 Beato Grimoaldo Santamaría

Grimoaldo de la Purificación nació el 4 de mayo de 1883, en Pontecorvo, Frosinone, Italia. Fue el mayor de cinco hermanos. Inscrito como asociado de la Inmaculada todavía adolescente, desarrolló un fecundo apostolado entre sus pequeños compañeros.

El 6 de marzo de 1900, emitió la profesión religiosa como Pasionista. Pero apenas habían transcurrido dos años desde su profesión, mientras se preparaba al sacerdocio en el retiro de Ceccano, se vio afectado de una meningitis aguda, durmiéndose en el Señor, el 18 de noviembre de 1902, como él mismo lo había predicho, invocando a María y "contentísimo", decía, de cumplir la voluntad de Dios. Tenía al morir 19 años.

El secreto de su rápida ascensión a la cina de la santidad estriba en su singular devoción a María Inmaculada a quien se había consagrado desde pequeño. Fue beatificado por San Juan Pablo II el 29 de enero de 1995.

Beato Bernardo María Silvestrelli

El beato Bernardo María de Jesús nació en un palacio de la antigua Roma, en Plaza de la Minerva, el 7 de noviembre de 1831. Bautizado el mismo día y confirmado el 7 de junio de 1840. Hasta los 16 años, amante de los estudios, frecuentó el Colegio romano de los Jesuitas. Fue ordenado sacerdote en el Monte Argentario el 22 de diciembre de 1855, emitiendo la profesión religiosa el 28 de abril de 1857, en el noviciado de Morrovalle, donde tuvo como compañero al futuro San Gabriel de la Dolorosa. Muy pronto fue designado para desempeñar importantes oficios en la Congregación: Director de estudiantes, Maestro de novicios, Rector, Consultor provincial y Superior General, en dos periodos (1878-1888; 1893-1907). Intrépido campeón del espíritu de la Congregación en circunstancias particularmente difíciles, imprimió un gran impulso a nuestro Instituto en el mundo. Bajo su iluminada y vigilante guía fueron fundadas seis nuevas Provincias y reorganizadas las que fueron probadas por la supresión gubernativa en Italia y Francia. Durante su mandato invitó siempre a mantener la vivo el espíritu del Fundador. Fue estimado por los Sumos Pontífices de la Iglesia: León XIII lo llama "hombre santísimo"; Pío X dijo a los Pasionistas: "ustedes tienen un santo por Superior General". Habiendo renunciado voluntariamente al Generalato, recibió de Pío X el título de Superior General honorario.

Retirado a Moricone en la Sabina, para dedicarse a la oración, murió de una caída el 9 de diciembre de 1911, con 80 años de edad. Fue beatificado por San Juan Pablo II el 16 de octubre de 1988. 

© Secretaría de la Provincia de Cristo Rey

Ciudad de México, año 2020

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