
PRESEMINARIO
Comunidad del Beato Domingo Barberi
El Pueblito, Querétaro
18 a 26 de julio de 2025
Del 18 al 26 de julio, los Misioneros Pasionistas llevamos a cabo la experiencia vocacional, conocida como «Preseminario», para presentar a los jóvenes nuestra forma de vida y acompañarles en el discernimiento de su vocación. El encuentro se llevó a cabo en la Comunidad del Beato Domingo Barberi, en El Pueblito, Querétaro, y contó con la participación de siete jóvenes, procedentes de Guanajuato, Querétaro y Tlaxcala. Presentamos a continuación la crónica escrita por los aspirantes.
Viernes 18 de julio
En el nombre del Señor, seis jóvenes procedentes de Guanajuato, Querétaro y Tlaxcala iniciamos la experiencia de discernimiento vocacional acompañados por los Misioneros Pasionistas.
Cada uno de nosotros, con muchas ilusiones, esperanzas y también cuestionamientos, fuimos llegando a la casa religiosa, con el deseo de discernir y responder al llamado que Dios nos ha hecho. Aunque no sabemos lo que se nos presentará en el futuro, estamos seguros de que Dios estará caminando con nosotros, llevándonos de su mano para construir el Reino en la historia.
Durante la cena, después de que un hermano nos ofreció unas ricas empanadas elaboradas con su receta familiar, comentamos las habilidades culinarias de los presentes, constatando que podríamos hacer un buen trabajo en la cocina de la comunidad: mientras unos cocinan, otros irían por los mandados y otros seríamos buenos catadores. Terminado este momento, pasamos a la biblioteca para tener una dinámica de presentación coordinada por el Hno. Daniel Ávila quien nos ayudó a compartir con los hermanos nuestras inquietudes y expectativas ante esta experiencia.
Después de este momento y antes de retirarnos a descansar, cada uno aprovechó para estar un momento en la capilla para pedir a Dios que nos acompañe e ilumine en esta experiencia.
Sábado 19 de julio
Iniciamos el día con la celebración eucarística y el rezo de laudes. Posteriormente, nos reunimos en el comedor para el desayuno, contando con la presencia de los sacerdotes y novicios. Después hicimos el aseo de la casa.
Ya reunidos en la biblioteca, leímos la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, según san Lucas, para adentrarnos en este misterio. Después de recibir las primeras orientaciones para esta experiencia, el P. Eloy Medina dirigió el primer tema de la mañana, titulado: "Comencemos nuestro camino", invitándonos a hacer simbólicamente nuestra maleta con lo más indispensable: recuerdos, personas, valores. Después de esta dinámica, el Coh. Daniel Ávila nos ayudó a contemplar nuestra realidad personal.
Más tarde, nos reunimos en el comedor para compartir los alimentos; después nos fuimos a la cancha de la casa para tener un partido de basquet bol.
Después de habernos aseado, nos reunimos para ensayar los cantos que estaremos entonando durante los próximos días. Posteriormente, nos encontramos en la capilla para el rezo del santo rosario y las vísperas.
Terminado este momento, tuvimos la cena y vimos una película: "El Padrecito", de Mario Moreno "Cantinflas", la cual, aunque no estaba planeada, nos permitió tener un momento de sana recreación. Después de la película, nos fuimos a descansar.




Domingo 20 de julio
Iniciamos el día, uniéndonos a la Iglesia universal con el rezo de laudes. Terminando fuimos al comedor, en donde nos esperaba un delicioso guiso de calabazas, acompañado por té y café.
Posteriormente, nos reunimos en la biblioteca, donde el P. Eloy Medina nos ayudó a contemplar la historia de nuestra vida y el futuro que deseamos construir.
Hacia el medio día, salimos a una comunidad para celebrar la Eucaristía. En su homilía, el P. Eloy Medina nos recordó como debemos tratar a nuestros amigos, basándose en el relato donde Jesús fue a visitar a Marta y María. Terminada la celebración, invitados por una familia, nos quedamos a comer pasando un momento de buena convivencia. Y antes de volver a la casa, fuimos a caminar por el centro de El Pueblito, para tomar un helado y visitar la Basílica de Santísima Virgen.
Ya en casa, nos reunimos con el Hno. Daniel Ávila para conversar sobre varios temas que afectan a nuestra sociedad; fue una buena oportunidad para compartir nuestras opiniones y aumentar nuestro conocimiento sobre dichos temas. Al terminar este momento, fuimos a la capilla para rezar el santo rosario y las vísperas, y así cultivar nuestra vida de oración. Posteriormente, pasamos al comedor y con los novicios preparamos la cena.
Antes de ir a descansar, nos reunimos con el P. Eloy Medina para tener un momento de discernimiento comunitario.
Lunes 21 de julio
Iniciamos el día en comunión con los hermanos novicios, alabando a Dios por medio de los laudes y teniendo media hora de meditación en silencio. Posteriormente, nos reunimos en el comedor para el desayuno, contando con la presencia de los sacerdotes y novicios, lo que nos me permitió tener una charla amena y un momento de amena convivencia.
Terminado el desayuno, pasamos al salón. Ayudados por unos especialistas en psicología tuvimos varias actividades que nos permitieron descubrir varios aspectos de nuestra realidad personal. Este trabajo se extendió hasta la tarde, suspendiendo únicamente para ir a la comida.
Terminadas las actividades y después de un momento de descanso, celebramos la Eucaristía, en la que el P. Eloy Medina, comentando la Palabra de Dios, nos invitó a descubrir su presencia en nuestra historia, la cual, nos interpela a dar una respuesta. Concluida la celebración, fuimos a la cocina para preparar y disponer lo necesario para la cena.
Y para cerrar las actividades del día, tuvimos un momento de adoración al Santísimo Sacramento: una oportunidad para conversar con el Señor y presentarle lo que hemos vivido hasta este momento.
Martes 22 de julio
Iniciamos nuestra jornada en el nombre del Señor, meditando el Evangelio de día y alabando a Dios con los laudes. Al terminar, compartimos los alimentos, momento en el que no faltaron las risas. Después del desayuno hicimos aseo de casa.
Posteriormente, reunidos en el salón, el Hno. Daniel Ávila nos habló de la vida comunitaria, pilar fundamental de los pasionistas, y mediante divertidas dinámicas fuimos experimentando el funcionamiento de la comunidad, donde cada uno es importante.
Después de un momento de descanso, el P. Eloy Medina nos ayudo a profundizar en la Pasión del Señor, misterio que sostiene la vida pasionista. Nos recordó que, al contemplar a Jesús crucificado, no sólo hemos de recordar su muerte dolorosa sino que debemos considerar las causas que lo llevaron a la cruz: Jesús fue visto como una amenaza para los poderes de su tiempo debido a que proclamó que todos los seres humanos son hijos de Dios; en este sentido, podemos decir que la Pasión es un clamor de justicia. También contemplamos el misterio de la Pasión desde la mirada de san Pablo de la Cruz y, desde su enseñanza, tuvimos un momento de oración para mirar y escuchar a Jesús crucificado.
Después de este momento nos reunimos en el comedor para compartir los alimentos y nos dispusimos para la tarde de deporte con un partido de basquetbol.
Más tarde, reunidos nuevamente en el salón de la casa, el P. Eloy Medina nos invito a contemplar la Pasión de Jesús en la Pasión del mundo, considerando los rostros y la realidad de tantos hombres y mujeres que en nuestro tiempo son crucificados. Para ello, realizamos un collage sobre "los males de nuestro tiempo" que causan el sufrimiento en nuestro país.
Terminado este momento, pasamos a la capilla para celebrar al Eucaristía en la fiesta de Santa Maria Magdalena. El P. Eloy Medina nos pidió que, como esta santa, tampoco nosotros dejemos de buscar a Dios.
Al concluir la celebración, pasamos a cenar. Y para concluir el día, en un ambiente de oración por medio del via crucis, presentamos al Señor aquellas situaciones que causan dolor a nuestros hermanos. Después de este momento que nos permitió meditar la Pasión del Señor y contemplar la pasión del mundo, nos fuimos a descansar.




Miércoles 23 de julio
Muy temprano nos levantamos para reunirnos en la capilla y celebrar la Santa Misa, al término de la cual, pasamos al comedor para compartir los alimentos y un momento de sana y amena convivencia. Después de este momento, el P. Eloy Medina nos comunicó que saldríamos para tener un día de recreación por lo que cada uno fue a su habitación para tomar su toalla y lo necesario para estar en un balneario.
Salimos entonces hacia el supermercado para comprar lo necesario; después continuamos el trayecto hacia un parque acuático. Cuando llegamos, buscamos una mesa y un asador, donde acomodamos lo que habíamos comprado para comer. Y como el tiempo apremia, buscamos una alberca para nadar y convivir, no sin antes, subirnos a los toboganes; en uno de ellos, bastante elevado y con una caída libre, los hermanos que se deslizaron se quedaron sin habla hasta que, al salir, les volvía el alma al cuerpo, demostrando su emoción con risas y el deseo de volver a subir. Más tarde, nos reunimos para compartir los alimentos preparados por el Hno. Daniel Ávila. Y habiendo satisfecho el hambre, volvimos a la alberca, no para nadar sino para tener una amena conversación.
Ya entrada la tarde, nos indicaron que debíamos abandonar el balneario por el mantenimiento cotidiano. Emprendimos entonces el regreso a la comunidad y una vez en casa, cenamos y continuamos con un breve momento de convivencia.
Jueves 24 de julio
Iniciamos el día encontrándonos con Dios en la oración y la meditación. Posteriormente, pasamos al comedor para compartir los alimentos y tener un momento de convivencia mediante pláticas amenas que van manifestando la alegría de la vida y el afecto por los hermanos.
Después de este momento, hicimos los aseos para mantener en orden los espacios de la casa; al terminar, nos reunimos en el salón, donde el P. Eloy Medina nos compartió el tema: "La vocación en la Biblia", señalando que Dios sale al encuentro de los seres humanos para llamarlos y encomendarles una misión. Y aunque en ocasiones los llamados ponen resistencia, Dios siempre busca la forma de cautivarlos para que sean capaces de colaborar en su plan de salvación.
Esta actividad se extendió hasta el momento en que fuimos a comer. Como en días anteriores, tuvimos la posibilidad de compartir los alimentos con los sacerdotes de la casa, pero este fue un día especial por la fiesta de los Beatos mártires de Daimiel. Terminada la comida, nos dimos cita en la cancha para tener un encuentro de basquetbol. Nuevamente dimos muestra de coordinación para pasar el balón e ir haciendo anotaciones. Fue un partido bastante reñido, aunque al final, el marcador favoreció a los ganadores.
Después del aseo personal, nos reunimos en el salón. El Hno. Daniel Ávila nos compartió el tema: "La santidad en la vida pasionista", donde pudimos compartir los datos más sobresalientes sobre la vida de los santos pasionistas que a cada uno nos habían distribuido con anterioridad. Hablamos de san Pablo de la Cruz, de san Gabriel de la Dolorosa, de santa Gema, de Santa Maria Goretti, de los mártires de Daimiel, del Beato Bernardo Silvestrelli y de san Inocencio Canoura, reconociendo que estos personajes, al aceptar el llamado de Dios, se fueron encaminando hacia la vivencia de la santidad.
Después de este momento, nos reunimos en la capilla para celebrar la Eucaristía. El P. Eloy Medina nos invitó a reconocer la presencia de Dios en cada momento de nuestra vida, incluso en los de mayor confusión, teniendo la certeza de que Dios camina con nosotros y nos sostiene para que vivamos nuestra vocación. Así mismo, nos recordó que los mártires de Daimiel, aun sabiendo que el ocaso de su vida cerca, nos claudicaron sino que vivieron su pasión unidos a Jesús en la noche de Getsemaní.
Para concluir el día, después de haber cenado, tuvimos una convivencia en la que pudimos conocer más sobre la vida y las experiencias de los hermanos.




Viernes 25 de julio
Iniciamos el día dando gracias a nuestro Señor Jesucristo y a la Santísima Virgen María por un nuevo día, rezando laudes. Una vez concluida la oración, pasamos al comedor para desayunar y compartir los momentos divertidos de los días que hemos vivido en esta comunidad.
Posteriormente hicimos los aseos que nos corresponden. Pero antes, el P. Eloy Medina nos pidió que preparáramos nuestras herramientas de meditación pues tendríamos una actividad fuera de la casa.
Nos fuimos entonces a un campo, cerca de un cerro con paisajes extraordinarios, en una comunidad de Huimilpan. En cuanto llegamos, el Padre nos dio indicaciones para hacer una meditación en soledad, simulando que estamos en el desierto, donde, en medio del silencio, tendríamos la posibilidad de escuchar al Señor, exponerle nuestras miserias e inquietudes, dejando que él obre en nosotros.
Terminada la actividad, el Padre nos reunió para compartir la experiencia de cada uno. Y después, nos llevó a comer en casa de una familia muy amable, donde comimos gorditas, pollo asado, y unas tunas tan sabrosas.
Ya en casa, bajo la guía del Hno. Daniel Ávila, hicimos una actividad para plasmar con creatividad como nos veíamos de ahora en adelante, tomado en cuenta todo lo vivido y aprendido.
Posteriormente, los hermanos novicios nos prepararon la cena y tuvimos un momento de convivimos con toda la comunidad del noviciado, pasando un buen rato.
Para finalizar el día, el P. Eloy Medina nos reunió en la capilla para dar gracias a nuestro Señor por todo lo que hemos vivido y cuanto nos ha ido manifestando.
Sábado 26 de julio
A unas horas de que esta experiencia llegue a su fin, nos dimos cita en la capilla de la casa para celebrar juntos la Eucaristía, en la cual, agradecimos por lo vivido y compartido, a la par de encomendar los sueños y los proyectos de cada uno. Durante la homilía, P. Eloy Medina nos invitó a recordar que en el mundo siempre están presentes el trigo y la cizaña, frente a cuya presencia es necesario mantener viva la memoria de la bondad que Dios ha sembrado en nuestras personas; a la par, el trigo y la cizaña crecen juntos en nuestro interior, nuestros aspectos positivos y negativos, pero con la ayuda de Dios y nuestro esfuerzo podemos hacer crecer el trigo hasta dar frutos que alimenten a los demás.
Terminada la Eucaristía y después de tomarnos la tradicional foto del recuerdo, pasamos al comedor, donde compartimos los alimentos con la comunidad que nos acogió, a la par de despedirnos y agradecer por su amable hospitalidad.
Nuestra última reunión tuvo como eje la presentación de algunos aspectos de la Provincia Pasionista de Cristo Rey, así como de las indicaciones prácticas para quienes decidan iniciar la formación en la vida Pasionista. Además, tuvimos la oportunidad de compartir, a manera de evaluación, la experiencia vivida, con la finalidad de ayudar a los animadores a seguir creciendo.
Una vez recogidas nuestras cosas, compartido las últimas vivencias y las tradicionales promesas de oraciones mutuas, cada uno emprendió su camino, alabando y agradeciendo a Dios por el don de la vocación.




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