Renovación de votos temporales

Comunidad del Perpetuo Socorro, 

Guadalajara, Jalisco

El domingo 5 de julio de 2020, el P. Luis Zárate Valdés, C.P., presidió la celebración eucarística en la que los Cohs. Pablo de la Cruz Vera, Daniel Ávila Fernández y Luis Miguel García Camilo renovaron sus votos temporales. La celebración se llevó a cabo en el Templo de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ante la comunidad de fieles. La homilía fue pronunciada por el P. César Antonio Navarrete Ferrusquia, Director de estudiantes.

HOMILÍA

En este día quienes formamos la familia Pasionista nos llenamos de alegría por estos hermanos nuestros que, en algún momento de la vida se fueron cuestionando el sentido de su existencia, el sentido de su felicidad, el sentido de su vocación. ¿Dónde querían desgastar sus fuerzas? ¿Dónde querían desgastar su vida? ¿Dónde querían realizarse para llegara a la plenitud? Y así llegaron a esta familia religiosa, comenzando un caminar que se ha ido llenando de experiencias y confrontaciones. Han ido descubriendo que la confrontación y la crisis de la vida nos hacen replantear nuestro camino, replantear nuestra dirección, replantear la opción de vida, replantear las opciones que hemos hecho en la vida. Y al mismo tiempo, vamos afianzando y fortaleciendo.

 

Y así, en este día, Pablo, Daniel y Luis Miguel, vienen a encontrarse con el Señor, con sus luchas, cansancios, fatigas y alegrías. Nuestro fundador, San Pablo de la Cruz, reunió compañeros para que viviesen en comunidad y desde la vivencia comunitaria anunciaran el Evangelio de la Pasión. Un pasionista se va haciendo entre pasionistas; un pasionista se va haciendo en la comunidad; un pasionista no puede estar solo. Y creo que lo tienen bien claro. Desde las convivencias vocacionales recuerdo que les decía que lo más hermoso de esta vida es que un pasionista nunca va a estar solo; aunque en momentos estemos confrontados y tengamos diferentes formas de pensar o vivir el carisma, un pasionista nunca va a estar solo, la comunidad siempre lo va a respaldar. 

Estas lecturas que ustedes han elegido han confrontado su seguimiento. Y nuevamente, a través de los profetas, les dice: "No temas, que te he redimido. Yo te he traído hasta aquí. Te he llamado por tu nombre". ¿Qué les dice esto? Que el Señor nos conoce. Él tiene ese contacto cercano con cada uno de nosotros y en esa cercanía nos llama a cada uno por nuestro nombre. Y en ese llamado que nos hace en la vida, nos advierte que nos estaremos enfrentando a diferentes circunstancias. Todo aquel que es fiel al proyecto del Reino de Dios, todo aquel que es fiel al proyecto del Evangelio, claramente va a incomodar a todos los que van en contra de la vida, a todos los que van en contra de la luz, a todos los que van en contra del Evangelio. Y entonces, todo aquel que esté trabajando y que esté luchando a favor del Evangelio, ciertamente que será perseguido. Pero el Señor nos dice a cada uno de nosotros: "No están solos. Yo estaré contigo. Yo estaré con ustedes. Pondré humanidad en tu lugar". Donde muchas veces los índices de nuestra sociedad son números y nos hemos cosificado, el Señor vuelve a tocar nuestro corazón para traer humanidad a nuestra vida y a nuestra sociedad. 

Cristo los ha liberado; Cristo los ha traído hasta aquí, hasta este momento, hasta este día. ¿Qué nos pide? Manténganse firmes en su elección y en su convicción. El seguimiento de Jesús no quiere decir que estaremos exentos de persecuciones; implica mantenernos firmes en la convicción de lo que hemos elegido libremente porque Dios, a cada uno de ustedes, los llamó por su nombre y ustedes optaron libremente por entrar a la Congregación. En esa libertad deberán asumir las responsabilidades que conlleva la vida religiosa. 

¿Qué es, entonces, la vocación? Es libertad. Es asumir la vida; ser hombres como San Pablo de la Cruz que, como él, hemos de ser hombres de nuestro tiempo, que responden a las exigencias de un carisma. ¿Quiénes son los Pobres de Jesús? Cada uno de nosotros puede encontrar ese sufrimiento y los pobres, no sólo económicamente, sino necesitados de un abrazo, necesitados de diálogo, necesitados de escucha. Día a día nos vamos encontrando con los pobres de Jesús. Y si el Señor nos llama a ser hombres de nuestro tiempo, hemos de ser esclavos unos de otros por amor. El amor se va derramando gratuitamente y debe entrar gratuitamente a nuestro corazón para compartirlo gratuitamente a los demás para que, cuando ustedes sean capaces de abrir su corazón, el Espíritu de Dios continúa derramándose en su vida y vocación. Si pierden el amor, si pierden la alegría, si pierden la comprensión, si pierden el servicio, la bondad, la amabilidad y el dominio de sí, podrán perder el sentido y hasta su vocación. 

El Evangelio que acabamos de escuchar nos invita a vivir con radicalidad. A Jesús no le gustan las medias tintas. Le gusta que seamos concretos en nuestras decisiones, que seamos objetivos con quien estamos siguiendo, escuchando y anunciando, desde el trabajo, desde la espiritualidad, desde la misma elección que hemos hecho libremente en nuestra vida. Lo que trae de fondo el Evangelio es la radicalidad de la vida. No ir diciendo que un día sí me entrego y otro no. En el ejemplo de este joven que le cuestiona: "¿Qué debo hacer para ganarme la vida eterna?", Jesús le responde: "Guarda los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no darás falso testimonio, honra a tu padre y ama a tu prójimo". La respuesta del joven es sorprendente: "Todo esto lo he cumplido". ¿Qué le estaba pidiendo Jesús? Jesús nos invita a dar siempre lo mejor, Jesús nos invita a dar siempre más, a no quedarnos simplemente con lo que está puesto o con lo que nos dicen. Es necesario poner de nuestra parte para llegar a la plenitud de nuestro llamado.

 

Cada uno de nosotros hemos recibido una vocación y en este llamado que Jesús nos hace cotidianamente nos pide la radicalidad de la vida y del Evangelio. Y el Evangelio es la vida, es el amor, es radicalidad para nuestra vida. Una radicalidad que nos alienta y encamina a la plenitud de nuestra historia. 

Pablo, Daniel, Miguel, hace algunos años ustedes comenzaron estas búsquedas. Y creyeron que aquí podían encontrar la felicidad y han dado testimonio de ello. Han sido fielmente llamados, se han enamorado de este carisma que responde a las necesidades de nuestro tiempo. Sean radicales. Sigan con ese aliento, con esa forma de ser, de estar, de expresar su testimonio de amor por Jesús Crucificado. 

Finalmente, quiero leer un mensaje que me envía el P. Francisco Valadez, Superior Provincial: "Saludos y buen día en esta mañana de domingo. Dios mediante, quizá no coincidimos en los horarios por las celebraciones de la Santa Misa. Te pido que tengas la bondad de presentar a los estudiantes que van a renovar sus votos religiosos mis felicitaciones. Y diles que desde el Noviciado, en El Pueblito, los tendré presentes en mis oraciones, ante todo, para darle gracias a nuestro Padre-Madre Dios por el don de su vocación y pedirle que les conceda su perseverancia hasta el final; que les permita seguir dando testimonio con su estilo de vida, a través de su laboriosidad, servicio y entrega, dedicación a sus estudios, alegría y especialmente por su fiel enamoramiento a Jesús Crucificado. A Pablo de la Cruz lo esperamos con los brazos abiertos en la Comunidad de San José, en Tlalpan, para dar inicio a sus estudios teológicos. A Miguel y a Daniel les agradezco desde ahora por su ejemplo y acogida fraternal a los postulantes que desean experimentar nuestro estilo de vida, no sólo por el conocimiento de la historia, espiritualidad y carisma de la Congregación, sino sobre todo y especialmente, por el testimonio de los miembros de la comunidad. Decía el Papa emérito Benedicto XVI que lo que transforma a una persona no es la doctrina, ideas o los muchos conocimientos sino el encuentro con el Señor. Bendiciones y un abrazo fraterno".

Y es cierto, lo que transforma a una persona no es el conocimiento sino el contacto que se tiene con Dios. Adelante, hermanos. Sigan buscando esa experiencia, siendo radicales en su vida, sigan siendo radicales desde el Evangelio. Que así sea.

P. César Antonio Navarrete Ferrusquia, C.P.

Director de estudiantes

Transmisión de la renovación de votos

de los Cohs. Pablo de la Cruz, Daniel Ávila y Luis Miguel García.

Comunidad del Perpetuo Socorro, Guadalajara, Jalisco

© Secretaría de la Provincia de Cristo Rey

Ciudad de México, año 2020

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