Renovación de votos temporales

Comunidad de Nuestra Señora de la Paz, 

Santo Domingo, D.N.

El sábado 4 de julio de 2020, se llevó a cabo la renovación de votos temporales de los Cohs. Ricardo Meraz Marín, Juan Arcos Gómez, José de Jesús Acosta Barrios y Miguel Ángel Zamora Ramírez, en la Comunidad de Nuestra Señora de la Paz, en Santo Domingo, D.N. La celebración fue presidida por el P. Genelio García Antigua, C.P., Consultor Provincial y Delegado del Superior Provincial para recibir la renovación de los profesos temporales. 

HOMILÍA

Queridos amigos, amigas que nos miran a través de las redes; hermosas damas, nobles caballeros, sencillos niños y niñas, compañeros presentes.

 

Con la venia del Padre Provincial que se encuentra en México y no pudo acompañarnos, les dirijo unas palabras a cada uno de ustedes en este día en que nos encontramos de fiesta por la renovación de votos de los hermanos que viven con nosotros. Recordamos que hace dos años, Ricardo emitió sus primeros votos y hace un año, Jesús, Juan y Miguel emitieron sus primeros votos. Y ahora están aquí como agua que emana de un mismo río para certificar que aquella profesión en que abrazaron los consejos evangélicos va a ser de fidelidad y felicidad para toda la vida. 

Una de mi literatura favorita se sitúa en la Edad Media y versa lo siguiente: cuenta la historia de que cuando Miguel Ángel esculpió a Moisés, efigie concebida para la tumba del Papa Julio II, viendo aquella perfección sacada del frío mármol, le gritó: "¿Por qué no hablas?" Eso mismo queremos gritar al ver lo que ha hecho la Congregación con cada uno de ustedes, queridos hermanos: les ha ayudado a modelar y a cultivar la vocación que Dios ha depositado en ustedes. 

Queridos jóvenes, en un momento como este siempre me viene a la memoria el teólogo Bultmann cuando decía: "la vida se perfecciona a fuerza de golpes en invierno y primavera". Y me consta que han pasado muchos inviernos por sus vidas pero con fe y sin miedo a equivocarme confirmo que también han tenido muchas primaveras como la que están viviendo en este día con la renovación de sus votos. Así es, no cabe duda que cada etapa formativa les traerá un dolor que impregna el vergel de los esfuerzos que ustedes realicen en la vida espiritual, comunitaria, pastoral y académica.

 

Siempre he querido comparar la vocación con un globo lleno de helio; está hermoso y es bonito mientras lo tenemos en la mano pero si lo soltamos se nos va y es difícil que vuelva. La vocación hay que sostenerla y mantenerla, es bonita, es bella, pero hay que cultivarla porque si la dejamos ir se nos pierde. Dios los ha elegido a ustedes como miembros de la Congregación y hay que amar la vocación que él nos ha entregado; hay que vivirla y sostenerla para que no se nos vaya. La vida tiene sentido cuando se experimenta la felicidad, cuando se experimenta el amor. Dios quiere que seamos felices; para eso necesitamos hacer lo que él nos dice en la Primera lectura que hemos escuchado: hay que confiar en el Señor y no temer porque él te ha llamado por tu nombre y te ha dicho: "¡Tú eres mío!", como le dijo al pueblo de Israel. Hoy Dios te dice: "¡Tú vales mucho para mí!". Por consiguiente, déjate modelar por Dios, déjate abrazar por él, deja que él siga trabajando tu vocación; Dios te creó especial para él y esa vocación que él está cultivando es para trabajar en su Reino y para ponerla en la vida comunitaria, con los hermanos, con los demás. Es bonito ayudarnos unos a otros desde el regalo que él nos ha hecho; es bonito, es agradable poder dar ejemplo a nuestra comunidad a través de la vocación que Dios ha depositado en cada uno de nosotros.

También la Segunda lectura nos invita a vivir la Pasión de Cristo, a poner la Cruz donde él la puso: en el sacrificio, en el esfuerzo, en la entrega hacia los demás como lo hizo Jesús; nos llama al servicio. Que el Señor nos ayude a caminar siempre con la cruz que él nos ha entregado. No creo que nos entregue un esfuerzo que no podamos soportar; no creo que lo haga por ponernos cargas pesada. Lo hace para purificar nuestra vida y para ayudarnos a crecer en el ambiente comunitario. 

Nuestro Padre Provincial nos manda un mensaje. Cito: "En el marco de los trescientos años de fundación de nuestra Congregación, recuerden a los jóvenes que renuevan sus votos, que lo van a hacer para vivir en libertad y no esclavizar a las personas. El pueblo de Dios necesita el testimonio de personas vivas que comuniquen al mundo la alegría de la propia vocación. Los consagrados han de ser signos creíbles, testimonios silenciosos de pobreza y desprendimiento, de pureza y de transparencia, de abandono y de obediencia, teniendo presente que la vida consagrada está llamada a vivir los votos en tiempo de posmodernidad, lo que implica un permanente estado de conversión. Hay que vivir los votos desde la inspiración del Evangelio y desde los desafíos de la cultura actual: una castidad que se abra a una auténtica comunión, la pobreza desde el recto uso que hacemos de los bienes, la obediencia como experiencia responsable, consciente, libre, adulta, capaz de construir la historia, Los jóvenes tiene el derecho de cuestionarnos si este proyecto es un proyecto libertador; ellos desean verlo encarnado, vivido y realizado. tengamos el coraje de remar mar adentro, aunque con la sensación de habernos esforzado toda la noche sin resultado. Creamos en la fuerza de la Palabra y echemos las redes". 

Con el Evangelio, el Señor nos enseña a crecer en libertad. Nos muestra la tarea que tenemos por delante: apreciar lo que ha hecho por nosotros y encaminarnos siempre en el servicio, en el cuidado a cada uno de nosotros y a nuestros hermanos. Vivir en comunidad es eso: atender al hermano, sentir la necesidad del hermano y acompañarle siempre. La comunidad crece cuando hay comunicación, servicio y entrega definitiva. Un verdadero discípulo es consciente de su compromiso, de lo que el Señor pone en sus hombros. Tanto las lecturas como el Evangelio nos marcan el camino del servicio y el compromiso de asumir la Cruz. Recordemos que el compromiso, aunque comunitario, ha de vivirse de manera personal. Estamos llamados a abrazar la Cruz, a tomarla y a seguirla. Estamos llamados a vivir nuestra opción con felicidad, desde una entrega total y generosa al Señor. Que así sea.

P. Genelio García Antigua, C.P.

Consultor Provincial

Delegado para recibir la renovación de votos.

Transmisión de la renovación de votos

de los Cohs. Ricardo Meraz, Juan Arcos, Miguel Ángel Zamora y José de Jesús Acosta. Comunidad de Nuestra Señora de la Paz, Santo Domingo, R.D.

© Secretaría de la Provincia de Cristo Rey

Ciudad de México, año 2020

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