P. Alejandro González Puente, C.P.

1972 - 2021

El miércoles 10 de marzo, el P. Alejandro González Puente, C.P., cerró los ojos a este mundo para contemplar eternamente el rostro misericordioso del Padre. Tenía entonces cuarenta y ocho años, dos meses y veinticuatro días de vida; veintiocho años, siente meses y veintisiete días de vida religiosa; y dieciocho años, tres meses y siete días de vida sacerdotal. ¡Descanse en paz!

Alejandro González Puente nació el 14 de diciembre de 1972, en Nieves, Zacatecas (México); hijo de Alejandro González Frausto y Ma. Concepción Puente Ruiz Esparza. El 21 de enero de 1973, recibió el sacramento del Bautismo, y fue confirmado en la fe el 9 de agosto de 1976, en la Parroquia de Nuestra Señora de las Nieves, en su pueblo natal. El 27 de agosto de 1990, inició la formación a la vida pasionista en la Comunidad del Beato Domingo Barberi, en El Pueblito, Querétaro. En julio de 1991, comenzó el año del Noviciado, al término del cual, profesó los votos religiosos, el 11 de julio de 1992, llamándose «Alejandro de Jesús Sacramentado». Tras la profesión, fue enviado a la Comunidad de los Mártires de Daimiel, en Guadalajara, Jalisco, para hacer los estudios filosóficos. Posteriormente, en octubre de 1996, fue destinado a la Comunidad de san Miguel arcángel, en Tumbalá, Chiapas, para vivir un año de experiencia pastoral; sin embargo, en febrero de 1997, fue trasladado a la Comunidad de nuestra Señora de Guadalupe, en Apaxco, Estado de México. Durante el verano de dicho año, se incorporó a la Comunidad Pablo Danei, en Ciudad Neza, en el Estado de México, donde retomaría sus estudios eclesiásticos. El 24 de octubre de 1998, emitió la profesión perpetua en la Parroquia del Espíritu Santo y Señor mueve corazones, en la Ciudad de México. Debido a que la autoridad Provincial determinó el cierre de la Comunidad Pablo Danei, en el verano de 1999, fue destinado a la Comunidad del Espíritu Santo, en la Ciudad de México, para concluir los estudios eclesiásticos. Recibió la ordenación diaconal por la imposición de las manos de Mons. José de Jesús Martínez Zepeda, Obispo auxiliar de la Arquidiócesis de México, en la Parroquia del Espíritu Santo, en la Ciudad de México. Y el 30 de noviembre de 2002, fue ordenado sacerdote por Mons. Mario de Gasperín Gasperín, Obispo de Querétaro, en el Santuario de Nuestra Señora del Pueblito, en El Pueblito, Querétaro.

 

Concluida la formación inicial, en el año 2002, recibió obediencia para trasladarse a la Comunidad del Beato Domingo Barberi, en El Pueblito, Querétaro, como Vicemaestro de novicios. Un año más tarde, en 2003, fue nombrado Maestro de novicios residiendo en la misma comunidad. Tras la celebración del III Capítulo Provincial, en septiembre de 2004, fue enviado a la Comunidad del Espíritu Santo, en la Ciudad de México, como Secretario Provincial y Director de estudiantes de Teología. En julio de 2008, fue destinado nuevamente a la Comunidad del Beato Domingo Barberi, en El Pueblito, Querétaro, como Superior y Maestro de novicios. El 14 de febrero de 2011, fue enviado a colaborar por tres meses en la formación de los novicios de la Configuración Jesús Crucificado, en Falvaterra, Italia. Al término de dicha experiencia, el 14 de mayo de 2011, fue destinado a la Comunidad de la Inmaculada Concepción, en la Ciudad de México. Su estancia en esta comunidad fue sumamente breve pues, en septiembre de 2011, recibió obediencia para trasladarse a la Comunidad del Perpetuo Socorro, en Guadalajara, Jalisco, como Director de postulantes.

Durante la celebración del V Capítulo Provincial, fue nombrado Consultor de la Provincia para el cuatrienio 2012 - 2016; fue enviado entonces, a la que sería su última morada en la tierra: la Comunidad del Espíritu Santo, en la Ciudad de México, con los oficios de Superior y Párroco de la Parroquia del Espíritu Santo y Señor mueve corazones, mismos que desempeñó hasta el momento de su Pascua. Cabe mencionar que durante estos años, colaboró con la Iglesia Arquidiocesana como Responsable de la vida consagrada de la II Vicaría de la Arquidiócesis de México, y Decano del IV Decanato de la II Vicaría de esta Iglesia particular.

 

Durante la primera ola de pandemia del coronavirus, cuando los templos tuvieron que cerrar, el P. Alejandro cuidó celosamente la salud y el bienestar de los religiosos de su comunidad. Y, con la colaboración de los laicos, sacó adelante los asuntos corrientes de la administración parroquial y del cuidado pastoral de los fieles.

 

Durante los primeros días de febrero de 2021, comenzó a desarrollar un cuadro de esofagitis, malestar que lo afectaba desde hacía varios años. Con el paso de los días, su padecimiento se fue acentuando hasta lastimarle las cuerdas vocales y ocasionarle niveles importantes de deshidratación. El sábado 6 de marzo fue llevado al hospital y después de practicarle una serie de exámenes se determinó que se trataba de una reinfección por Covid 19. De inmediato se le administraron los medicamentos más adecuados para contrarrestar las secuelas de la infección. Lamentablemente, debido al deterioro de su salud, su corazón no soportó el tratamiento. Y así, a las 3.50 hrs., del miércoles 10 de marzo de 2021, cerró los ojos a este mundo para contemplar eternamente el rostro misericordioso del Padre. Tenía entonces cuarenta y ocho años, dos meses y veinticuatro días de vida; veintiocho años, siete meses y veintisiete días de vida religiosa; y dieciocho años, tres meses y siete días de vida sacerdotal

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P. Eloy Medina Torres, C.P.

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Ciudad de México, año 2021

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